Mitos de la transformación digital

La transformación digital tiene el potencial de ser transformadora. Cuando se hace correctamente, una transformación digital puede permitir que la empresa obtenga beneficios significativos y bien documentados. Pero como con muchas cosas de IT, surge una tendencia a quedar envuelto en el bombo publicitario y no pensar en las duras verdades de la ejecución hasta que la promesa no esté a la altura de las expectativas.

Y, por supuesto, los conceptos y estrategias subyacentes de la transformación digital no son nuevos. La idea de repensar cómo una organización usa la tecnología en la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos o nuevos modelos comerciales ha sido fundamental para los negocios. Para aquellos que han estado innovando continuamente y aprovechando las nuevas tecnologías, no hay exageraciones.

Existe un impulso constante para innovar los negocios tan rápido como las nuevas tecnologías permiten avances en el valor y el rendimiento comercial, y eso es un viaje, no un momento para ser promocionado.

7 mitos sobre la transformación digital

1. La transformación digital es una función de IT

Con capacidades digitales nuevas y emergentes que afectan a todas las áreas del negocio, es importante recordar que la transformación tiene tanto que ver con el liderazgo como con la tecnología.

El liderazgo digital requiere una mentalidad completamente nueva, una que debe aplicarse a todos los miembros de una organización, en todos los niveles. Para tener éxito, las empresas deben evaluar cómo se utilizará la tecnología para mejorar su modelo de negocio, generar valor y conectarse con los clientes finales.

La tecnología puede ser un habilitador poderoso. Pero sin una estructura organizativa alineada para respaldar los objetivos del proyecto, una cultura que acepte la justificación del cambio y procesos comerciales intuitivos que conecten a las personas y los sistemas, es muy difícil lograr un resultado verdaderamente transformador.

Pensar en este tipo de proyectos de manera restringida como implementaciones de software a menudo resulta en un fallo a la hora de aprovechar todo el potencial de lo imaginado. No solo se necesita el equipo adecuado para liderar un esfuerzo de transformación, sino también una cultura organizacional amplia que esté lista para emprender un cambio significativo.

2. La transformación es un lujo

La realidad es que la transformación real proviene de disruptores que no tienen una gran participación de mercado.

Todavía hay mucha ignorancia en torno a lo que es la transformación digital. Algunos consideran que es el equivalente a instalar un nuevo sistema ERP. En consecuencia, las grandes corporaciones piensan que dominan sus industrias simplemente porque han tenido éxito en el pasado.

Startups como Amazon, Uber y Netflix, entre otras, han tenido un gran éxito sobre los jugadores tradicionales en sus respectivas industrias. Sin embargo, las empresas establecidas como Starbucks también se mantienen competitivas porque siempre están observando sus procesos y experimentando con sus tiendas. Son muy innovadores y miran sus procesos y hacen ajustes para mejorarlos. Uno de los primeros en realizar transacciones sin efectivo porque quieren que vayan más rápido y vendan más cosas… Podríamos pensar que hacer café es simple, pero no lo es.

La mayoría de las empresas no se toman el tiempo para averiguar sus procesos comerciales o crear mapas de procesos activos. Solo cuando están perdiendo participación de mercado, o un ejecutivo se preocupa por recibir una bonificación menor, o teme ser despedido, está dispuesto a probar cosas nuevas.

La gente tiende a no hablar de transformación de datos y gestión de procesos de negocio (BPM) al mismo tiempo. Cuando las organizaciones no tienen un inventario completo de sus procesos comerciales, no pueden responder preguntas como cómo se realiza la venta cruzada y cómo se innova. Un proceso está roto cuando no es abierto y ágil.

Cuando los tiempos son difíciles, todos quieren soluciones y nadie quiere procesos interrumpidos bajo su supervisión. Los CIO pueden aumentar su influencia en las organizaciones que necesitan ayuda liderando importantes esfuerzos de transformación digital. Si tienen éxito, pueden ganar un codiciado «puesto en la mesa directiva». Por supuesto, si fallan, podrían convertirse en víctimas de los mismos procesos que están tratando de transformar.

La transformación digital funciona mejor en tiempos de incertidumbre y difíciles, no cuando todo va bien.

3. La transformación digital trata de reducir la fuerza laboral

Las transformaciones digitales a menudo hacen uso de las capacidades emergentes de inteligencia artificial y aprendizaje automático, lo que lleva a algunos a creer que el juego final de la transformación digital son menos roles para los humanos. Pero, por muy buenos que sean la inteligencia artificial y el aprendizaje automático en un futuro cercano, todavía se necesitan seres humanos.

Mientras más automatización y análisis de datos implementan las organizaciones, más seres humanos se necesitan para impulsar los algoritmos y comprender lo que está sucediendo en edificios complejos o plantas de fabricación. Hay «tantas ineficiencias incorporadas» en los dispositivos conectados que es una falacia suponer que el análisis de datos permitirá un tiempo de reacción más rápido.

Lo que podremos hacer es ser más reactivos. Tal vez con la transformación digital se pueda reaccionar antes de que algo falle o se roma, pero aún necesita que una persona se presente en una planta y haga algo al respecto.

4. La transformación digital tiene que ver con la tecnología

Se da la percepción de basta con que las empresas obtengan nuevas herramientas, modelos y habilidades para competir en el mercado actual.

Sin embargo, la investigación de CompTIA muestra que, si bien las empresas aprecian la IT estratégica, no están necesariamente preparadas para ejecutar esa visión. El 78% de las empresas encuestadas dicen que están utilizando la tecnología para impulsar los resultados comerciales, pero solo el 28% confía mucho en su capacidad para aplicar la tecnología a los objetivos comerciales.

Las empresas a menudo claman por la transformación digital porque ven cambios en los entornos comerciales y las demandas de los clientes. Sin embargo, los avances recientes, en particular en torno a la nube, han generado algunas expectativas que no siempre son válidas. La tecnología por sí sola no es la panacea cuando los ejecutivos no se detienen a considerar la pila completa de requisitos y habilidades que se necesitan.

A medida que las empresas busquen la transformación digital, deberán invertir en la construcción de la cultura adecuada y también en la transformación de la función de IT, incluidas nuevas habilidades y oportunidades de asociación.

5. La aceptación de los ejecutivos es algo seguro

Para que cualquier proyecto tenga éxito, se necesita la aceptación y el apoyo continuo de la alta dirección. Las transformaciones digitales no son diferentes. Sin embargo, los altos ejecutivos a menudo se muestran reacios a dar luz verde a estos proyectos porque suelen ser complejos y abrumadores.

6. La transformación digital trae armonía entre IT y negocios

Las transformaciones digitales exitosas requieren la colaboración entre IT y la empresa, pero si consideras que esta armonía garantiza la transformación digital, es posible que debas replanteártelo. Suele ser una falacia. No se llevan muy bien. Vienen de puntos de partida muy diferentes.

Es un mito creer que solo porque los dispositivos conectados se están trasladando a las empresas, IT y OT «convergerán de forma natural y predictiva». La gente realmente olvida que hay un obstáculo fundamental en el camino humano involucrado y que llevará años y años superarlo. Es un gran problema de gestión del cambio que hay que resolver.

Hay una creencia persistente por parte de los empresarios de que están limitados por IT en lugar de habilitados por ella. Si bien ha habido algunos cambios de paradigma en lo que respecta a la IT central, no ocurre lo mismo con la IT operativa. Así que el mito de que van a cantar ‘Kumbaya’y reunirse no va a suceder.

7. El viaje digital termina con la implementación

La transformación digital no siempre es la fórmula mágica para resolver un problema empresarial.

Muchas veces, los usuarios nos brindan una solución que creen que es genial, pero realmente no saben lo que significa para sus vidas.

Se necesita un entorno muy maduro para también poder decir cuándo los datos demuestran que algo está mal. La IA es genial, pero no vale de nada sino se cuenta con personal que la controle. La transformación digital no es un mundo plug-and-play.

No está de más seguir el consejo de Stephen Covey sobre “empezar con el final en mente. Hay que saber lo que se está intentando hacer en el lado tecnológico y comercial con la transformación digital. Así es como se debe atacar cualquier cosa digital. De lo contrario, solo estaremos gastando dinero en nuevos juguetes geniales.