Metodologías agile aplicadas a la gestión de personas

Las metodologías agile constituyen un proceso mediante el cual un equipo puede gestionar un proyecto dividiéndolo en varias etapas, involucrando a todas las partes interesadas. De esta forma, la iteración entre cliente y empresa es constante y se puede mejorar en cada etapa del proyecto.

Esta revolucionaria metodología comienza cuando los clientes describen cómo se utilizará el producto final y qué problema resolverá. Esto aclara las expectativas del cliente ante el equipo de trabajo que llevará a cabo el proyecto. Una vez que comienza el trabajo, los equipos realizan un ciclo reiterativo de planificación, ejecución y evaluación. De esta forma, incluso podría cambiarse el producto en la entrega final para adaptarse mejor a las necesidades del cliente. La colaboración continua es clave, tanto entre los miembros del equipo como con las partes interesadas del proyecto, para tomar decisiones plenamente informadas.

La gestión de personas se conoce por muchos nombres, incluyendo la gestión de recursos humanos (RRHH). El objetivo fundamental del proceso de Gestión de personas es atraer y retener el talento para formar una plantilla y equipo de trabajo increíble.

Por qué aplicar las metodologías agile en la gestión de personas

Son varios los motivos por los que la gestión de personas resulta importante en la industria IT:

  1. Las personas y la forma en que trabajan juntas son el principal determinante del éxito. Por ello, se necesita atraer y retener a los trabajadores adecuados y crear equipos inigualables compuestos por estos profesionales.
  2. Apoyar las aspiraciones profesionales de los empleados. Para retener al mejor talento, la empresa debe ayudar a los trabajadores para sigan desarrollándolo. Para ello debe brindarles oportunidades para realizar el trabajo, capacitación y entrenamiento en nuevas habilidades y formas de pensar.
  3. La flexibilidad laboral atrae a un abanico más amplio de profesionales. Una mayor flexibilidad aumenta el atractivo de la organización a costa de requerir estrategias más sólidas de colaboración, gestión y gobierno. Una estrategia fija de empleo no sirve para todos.
  4. Los equipos de trabajo deben participar activamente en las decisiones sobre quién forma parte de este. Sin embargo, esto no implica que deban realizar todo el trabajo en torno al proceso de contratación.
  5. Sostenibilidad organizacional. Toda empresa tiene necesidades de personal a largo plazo, incluida la planificación de sucesión y capacidad. La planificación de sucesión se centra en identificar y apoyar a las personas que están siendo preparadas para ocupar puestos clave en el futuro. La planificación de capacidad permite garantizar que la compañía disponga de suficientes trabajadores con las habilidades adecuadas en los lugares y momentos correctos para realizar el trabajo en el futuro.
  6. Administrar activamente el tipo de contrataciones. La empresa puede contar con empleados a tiempo completo, autónomos o freelance por tiempos concretos, proveedores de servicios externos asignados a trabajar en sus equipos o consultores que trabajan con la organización cada vez que se necesite. Cada una de estas contrataciones tiene sus pros y sus contras. La empresa debe administrar activamente la plantilla para cubrir sus necesidades a largo plazo.

Metogología agile para la gestión de personas

Existen excelentes consejos que pueden seguir los profesionales de RRHH para ser más agile, como el libro Agile People de Pia-Maria Thoren o el Manifiesto Agile HHRR. Sin embargo, queremos poner nuestro granito de arena indicando los puntos clave para sustentar una mentalidad agile en la gestión de personas:

  1. Las personas no son recursos. Llamar a alguien un recurso es insultante en el mejor de los casos. Los profesionales que emplean las metodologías agile no lo toleran. El primer paso para convertirse en agile consiste en eliminar del vocabulario el término recurso. Sí, «recursos humanos» también deben eliminarse. Es preferible decir gestión de personas, aunque cualquier combinación de talento / personas / humanos y gestión / coordinación / operaciones resulta igual de efectiva.
  2. Apoyar a los equipos agile. Las organizaciones deben permitir que los equipos se organicen, administren y desarrollen el trabajo con su propio proceso. El concepto de que un equipo posee su propio proceso, de que no se les inflige «la gerencia que todo lo ve», es fundamental para las metodologías agile.
  3. Energizar a las personas. Las personas que tienen energía, que son felices, que aman su trabajo son mucho más productivas que las personas que no lo son.
  4. Formación continua. Los negocios deben ayudar a los equipos a obtener la financiación y el tiempo necesarios para la capacitación y el entrenamiento, para ayudar a establecer comunidades de práctica y de excelencia. También se debe ayudar a los líderes a fomentar la toma de decisiones por sus subalternos.
  5. Inspirar liderazgo. Un buen líder es aquel que se aleja del control absoluto y las órdenes para motivar y capacitar al personal.
  6. Reducción de tiempos muertos. Los gerentes de personas deben poder moverse rápidamente para apoyar a los empleados cuando lo necesiten, contratar nuevos talentos cuando estén disponibles y apoyar la evolución de los equipos y su forma de trabajar cuando sea necesario. Los profesionales de la gestión de personas deben reclutar y apoyar el lifelong learning, en lugar de los esfuerzos episódicos de RRHH tradicional generalmente motivados por las necesidades de un proyecto o presupuesto específico.
  7. Ajuste cultural y estructural. Cuando la cultura y la estructura se desalinean, se reduce la capacidad de satisfacer a los clientes. El departamento de gestión de personas debe esforzarse para controlar este ajuste y luego trabajar con los equipos para ayudarlos a estar mejor alineados.
  8. Recompensar los comportamientos agile. Si queremos tener una organización ágil, entonces se debe recompensar al personal con comportamientos que conduzcan a ello. Estas recompensas se obtienen por satisfacer a los clientes, un buen trabajo equipo con resultados efectivos, colaboraciones y aprendizaje.
  9. No hay necesidad de ser tan estricto. Sí, los profesionales de la gestión de personas operan bajo requisitos legales y restricciones financieras. Pero suelen tener un margen bastante amplio para operar. Por ello, hay que dejar de lado los comportamientos restrictivos y educar y motivar a los empleados a «hacer lo correcto» para que les resulte más fácil continuar haciéndolo por sí mismos. Traducido a un valor agile, estamos haciendo referencia a la motivación y el control.

Para que la gestión de personas resulte efectiva, ésta debe operar con metodologías agile. ¿En tu empresa ya lo hacen o sigue vigente el clásico departamento de recursos humanos?