Beneficios de los sistemas de retribución vinculados a resultados y rendimiento

Todo empresario inteligente es consciente de la importancia de retener al talento. Para ello, debe mantener motivados a sus trabajadores con los sistemas de retribución adecuados. La compensación incluye sueldos, bonificaciones y comisiones.

Resulta crucial para los empleadores el hecho de no ignorar que sus empleados también tienen derecho a una porción de los beneficios del negocio. Haciendo gala de esta práctica, los trabajadores se sentirán más felices, leales y motivados, incrementando así su productividad y rendimiento.

A nivel individual, todos buscamos siempre el trabajo que nos ofrezca el mejor sistema de retribución posible. Como trabajador, solemos conocer nuestra valía y en función de ella buscamos uno u otro puesto laboral. Como empresarios debemos estudiar los sistemas de retribución de la competencia para mejorarlos y atraer a los candidatos con mayor talento.

Contratar al candidato adecuado desde el principio reduce considerablemente los costes de los procesos de reclutamiento. Además, ayuda a ganar más tiempo libre para centrarnos en otras tareas igual de importantes.

Beneficios que ofrecen los sistemas de retribución

Toda empresa debe contar con un buen equipo de trabajo. Por ello, la función del departamento de RRHH es clave. Estudiadas todas las alternativas posibles para seleccionar al candidato mejor cualificado y apto permite que el negocio pueda hacer frente a su competencia. De ahí la importancia de reclutar y retener al talento.

Los sistemas de retribución, fijados desde el comienzo de la trayectoria profesional del empleado, son una buena manera de conseguir que el trabajador se quede el máximo tiempo posible en la empresa.

Esta no es la única ventaja que ofrecen los sistemas de retribución. Gestionados de la manera adecuada, la compensación a la fuerza laboral ofrece:

Mayor motivación

La compensación adecuada de los empleados demuestra que se los valora como trabajadores y como seres humanos. Si el asalariado sabe que es valorado, va más feliz al trabajo y rinde mucho más. No solo se minimiza el absentismo laboral, sino que se dispara la productividad del individuo.

La moral general de la empresa aumenta, los empleados están motivados para ir cada día a su puesto y realizar un buen trabajo. Además, cuando los trabajadores saben que hay sistemas de retribución a base de bonificaciones o comisiones, están cada vez más motivados para ofrecer mejores resultados. Por ello, los planes de compensación se convierten en un punto focal para alcanzar el éxito.

Lealtad más fuerte

Cuando a los empleados se les paga bien y están contentos, es probable que decidan seguir formando parte de la empresa. Una retribución adecuada es un factor importante que los empleados tienen en cuenta para mantenerse leales con sus empleadores.

Esta lealtad se traduce en que los directivos y dueños de las empresas dejan de necesitar emplear tiempo, dinero y energía en reclutar nuevos candidatos. La retención de empleados y las bajas tasas de rotación son excelentes para los empleadores que cultivan un equipo proactivo, resolutivo y eficaz. A su vez, ese equipo también está motivado por seguir formando parte de la empresa y realizar correctamente su trabajo.

Mayor productividad y rentabilidad

Trabajadores felices es sinónimo de empleados productivos. La productividad en relación con los sistemas de retribución comienza cuando los empleados se sienten valorados, lo que aumenta la motivación y la lealtad.

Los empleados no solo están más motivados para hacer un buen trabajo. Además, cuanto más tiempo pase dicho trabajador en la plantilla de la empresa, adquiere más conocimiento y resulta mucho más eficiente. Sin duda, todo ello conduce a una mayor productividad.

Retención del talento

Crear los sistemas de retribución adecuados conducen a una mayor satisfacción laboral. El plan de compensación correcto incluye beneficios, junto con todos los otros bonos disponibles. Los empleados a menudo se jactan de los bonos de vacaciones u observan atentamente el rendimiento de las acciones de la empresa porque tienen participaciones en estas.

Los sistemas de retribución invierten en que los empleados hagan un buen trabajo y viceversa. De esta forma, el trabajador se siente sumamente satisfecho cuando la empresa tiene éxito, pues sabe que en parte es gracias a él. Además, sabe que será recompensado por sus esfuerzos y está dispuesto a seguir haciéndolo. A todos nos gusta ser apreciados y que nos reconozcan el empeño.

Por último, los sistemas de retribución no deben dejar de lado los beneficios del salario emocional. En los últimos años, los trabajadores valoran en gran medida este programa de compensación. De hecho, en algunos casos incluso mejora las expectativas salariales del trabajador y les ayuda a decantarse por una u otra empresa.