Desafíos y soluciones al nuevo mercado laboral

Desde hace meses, la pandemia del coronavirus ha dominado nuestros titulares, ha captado nuestra atención y ha transformado nuestras vidas, tanto en el trabajo como fuera de él. Pero con la reapertura gradual de la economía, la covid-19 se ha transformado rápidamente de ser principalmente una emergencia de salud pública a convertirse en una posible crisis económica a escala mundial. Por ello, es momento de comprender los desafíos y posibles soluciones al nuevo mercado laboral.

Para mitigar esta amenaza, los gobiernos de todo el mundo han tomado las medidas necesarias para salvar empresas, mantener a las personas en el trabajo y evitar despidos masivos. Sin embargo, al entrar en la fase de la crisis dominada por el distanciamiento físico y el énfasis en la salud y la seguridad, los empleadores y los trabajadores desempeñan un papel cada vez más importante para ayudar a lograr una recuperación rápida, segura y sostenible.

A continuación, os indicamos tres desafíos emergentes que surgen a raíz de lo que se espera del futuro del trabajo. Además, sugerimos ciertas posibles soluciones para mantenerse en el buen camino.

Nuevo mercado laboral: desafíos y soluciones

1. Las decisiones deben tomarse lo más cerca posible del problema

Los gobiernos han asumido un papel clave durante la pandemia del coronavirus. Sus decisiones no han resultado fáciles. De hecho, sin la reducción en movilidad, el cierre de partes de la economía y la promulgación de medidas de bloqueo habría sido imposible proteger la salud pública. Bastan ver los informativos para contrastar los rebrotes de la enfermedad al bajar un poco las defensas.

Además, para mitigar el impacto económico de la crisis, los gobiernos han recurrido a numerosas medidas macroeconómicas excepcionales que incluyen paquetes de estímulo y varios esquemas de trabajo a corto plazo. Los países que han invertido en ambas políticas parecen haber tenido un mejor desempeño frente a la tormenta que otros.

Sin embargo, a punto de dejar atrás el estado de emergencia en España, es importante que las propias empresas hagan todo lo posible para reabrir la economía y ayudar a los trabajadores a regresar a sus lugares de trabajo lo antes posible. Con ese fin, las tres principales compañías de RRHH aúnan esfuerzos y han desarrollado una guía que recopila más de 400 ejemplos de protocolos de salud y seguridad en 13 países y cinco sectores.

El éxito de estas medidas y el grado en que la economía se recuperará rápidamente dependerán de cuán disciplinados sean los individuos y las empresas. Precisamente por eso, y para maximizar su efecto, muchas de las decisiones futuras deberán tomarse lo más cerca posible del problema, a menudo a nivel empresarial.

2. La tecnología está para ayudar, no dictaminar el nuevo mercado laboral

Sin lugar a duda, la covid-19 ha alterado significativamente la forma en la que trabajamos. Muchos de nosotros hemos redistribuido nuestros talentos a industrias donde más falta hacía, como el comercio electrónico o la logística, o nos hemos visto obligados a trabajar de forma remota desde casa. Por ejemplo, el Grupo Adecco ha tenido a más de 30.000 componentes de la fuerza laboral operando desde su hogar durante las últimas semanas, mientras que ha continuado facilitando el trabajo para más de 400.000 asociados todos los días.

Aunque las decisiones iniciales de las empresas de adoptar la flexibilidad fueron impulsadas por la necesidad de la emergencia de la Covid, mirando hacia el futuro, muchas empresas deberán decidir en qué medida y cómo quieren continuar con estos acuerdos a corto, medio y largo plazo.

Una de las lecciones clave de esta pandemia es que las personas han llegado a apreciar la libertad de equilibrar sus vidas personales y profesionales, presionando a los empleadores para que se vuelvan más serios en relación con el trabajo remoto y el bienestar de los empleados.

Trabajo remoto

Sin embargo, esto no quiere decir que las oficinas dejen de existir en la era post-covid. Todo lo contrario. Muchas empresas continuarán dependiendo de la interacción persona a persona. Las empresas deberán encontrar la manera de aprovechar las herramientas y la tecnología a la se han acostumbra los empleados en las últimas semanas. Pero, al mismo tiempo, deberán asegurarse de retener el elemento humano y la interacción personal.

Es aquí, precisamente, donde entra en juego la idea de flexibilidad. Gracias a la flexibilidad, los trabajadores estarán en condiciones de decidir en qué medida, cómo y cuándo querrán aprovechar el trabajo remoto. Después de todo, las herramientas que usamos y los arreglos de trabajo que tenemos deben estar aquí para facilitar el futuro del trabajo y el nuevo mercado laboral, no para dictarlo.

3. Los problemas estructurales han sido marginados y exacerbados por la covid-19

Estas últimas semanas y meses han redefinido nuestra comprensión del mundo del trabajo tal como lo conocemos. Muchos sectores de la economía se han visto particularmente afectados por la recesión económica, incluidos los sectores de la hostelería y el transporte aéreo. Sin embargo, otras industrias como la del comercio electrónico o la logística han visto crecer su demanda.

Como resultado, la pandemia del coronavirus ha llevado a la mayor redistribución de empleados desde la Segunda Guerra Mundial, lo que ha enfatizado aún más la necesidad de mejorar la cualificación y la actualización. Beneficiándose de los numerosos recursos online que se han puesto a disposición de forma gratuita, un número récord de trabajadores ha invertido recientemente en el desarrollo de sus habilidades. En parte debido al temor de que quedarse sin empleo cuando se levanten los bloqueos y en parte con la esperanza de que estas nuevas habilidades los hagan más empleables en el futuro.

La pandemia de la covid-19 ha exacerbado algunos de los problemas subyacentes y estructurales, como la brecha de habilidades. A medida que salimos de la crisis actual y potencialmente entramos en otra, no debemos perder de vista el panorama general: que los desafíos estructurales podrían haber sido marginados por la pandemia, pero que continuarán obstaculizando el nuevo mercado laboral hasta que los abordemos de frente. En los primeros puestos de esta lista de desafíos y prioridades estará la inversión en recapacitación y mejora de todas las partes involucradas, los gobiernos, las empresas y las personas.

Fuente: AdeccoGroup