Mujer y liderazgo: gap de género y efectos en las tomas de decisiones

Al ritmo actual de progreso, deben transcurrir otros 202 años para cerrar completamente el gap de género y la brecha salarial. Aunque son muchos los países que están bien encaminados para maximizar el potencial económico de las mujeres no están aprovechando al máximo la formación de estas. Además, son muy pocas las naciones preparándose para enfrentar los desafíos del cambiante mercado laboral y aprovechar las oportunidades de igualdad de género.

El proyecto Closing the Gender Gap, perteneciente a la plataforma Shaping the Future of Economy and Society del Fórum Económico Mundial, tiene como objetivo la creación de plataformas de colaboración público-privadas globales y nacionales para abordar el gap de género actual y remodelarlo de cara al futuro.

Para ello se basa en tres aspectos fundamentales:

Acción nacional

El Foro actúa como un catalizador para los grupos de trabajo nacionales que abordan con éxito el gap de género y las brechas salariales. Además, remodelan la igualdad de género de cara al futuro en 12 países.

El objetivo concreto es la eliminación del gap de género en la participación de la fuerza laboral, la remuneración y el liderazgo. Además, se modela a las empresas y los países para minimizar la igualdad de género en el futuro laboral.

Compromisos comerciales

El proyecto exige compromisos cuantificables de las compañías líderes. Se busca incrementar las oportunidades trabajo hacia las mujeres y acelerar la igualdad entre sexos de cara al acceso al mercado laboral.

Intercambio mundial

Se ha establecido una comunidad mundial de líderes y expertos para intercambiar ideas y conocimientos en relación con la eliminación del gap de género.

Mujer y liderazgo: un vistazo rápido a las estadísticas

A nivel global, los datos reflejan que el número de puestos de liderazgo ocupados por mujeres está aumentando:

  • En 2019, el 29% de los puestos de alta gerencia están ocupados por mujeres. Se trata de la cifra más alta históricamente.
  • El 87% de las empresas multinacionales tienen al menos una mujer en un puesto de alta dirección en 2019.

La proporción de mujeres en puestos de gran liderazgo difiere según el rol desempeñado. El 43% de los puestos directivos en recursos humanos están ocupados por mujeres, en comparación con el 17% de la dirección en ventas y el 16% de la dirección de información.

En Europa, tan solo uno de cada tres gerentes es una mujer. Las mujeres representan aproximadamente la mitad de todos los trabajadores de la UE. Sin embargo, únicamente el 17% ocupan puestos de alta dirección.

Durante este año, entre las grandes empresas que cotizan en bolsa en la Unión Europea (UE-28), solo el 17.6% de los ejecutivos y el 6.9% de los CEO son mujeres. El porcentaje de mujeres líderes en España es del 35.9%, por debajo del 37.6% de Francia, el 30.6% de Alemania y el 17.9% de Italia.

Equilibrio en el gap de género en puestos de toma de decisiones

El avance de las mujeres en los roles de toma de decisiones ha sido un objetivo clave de la política social europea durante muchos años. El Consejo de Europa recomienda que los miembros de los parlamentos nacionales estén representados al menos con el 40% de personas de ambos sexos. La Unión Europea ha establecido objetivos similares.

Los estudios internacionales muestran que las organizaciones con un buen equilibrio de gap de género en los puestos de liderazgo senior y en las juntas directivas tienden a estar mejor gestionadas que aquellas que no lo hacen. Existen beneficios tangibles y medibles para mejorar el equilibrio de género. Entre ellos se incluyen el aumento de la productividad laboral; una gestión mejorada; mejor imagen corporativa, tanto para trabajadores como para clientes; incremento del retorno de la inversión; mayor capacidad para atraer y retener el talento; más nivel de innovación; y una reducción en la rotación de empleados.

Además, las mujeres también representan una parte importante del mercado de consumo global. Se estima que las mujeres toman el 70% de las decisiones de compra de los hogares en la UE. Por lo tanto, es importante que la alta gerencia de las empresas refleje adecuadamente su base de consumidores.

El gap de género y la brecha salarial están relacionadas con una mezcla de factores económicos y socioculturales. Los estereotipos y las percepciones de género persistentes continúan obstaculizando los esfuerzos de las mujeres para alcanzar los roles más altos en la toma de decisiones. A ello hay que sumar el atavismo de los roles culturales entre hombres y mujeres, centrando a estas últimas en tareas relacionadas con la educación de los hijos y el cuidado de otras personas dependientes.

Aún queda mucho camino por recorrer para reducir el gap de género. Sin embargo, cada año se sigue avanzando en esta tarea. Apostemos por un futuro de igualdad entre hombres y mujeres, no solo en el mercado laboral, sino en todos los sentidos.