Importancia de la promoción de la salud como coadyuvantes del engagement y rendimiento

Para los empleadores, la promoción de la salud en el trabajo ha dejado de ser algo que estaría bien hacer. De hecho, las iniciativas de bienestar son una parte imprescindible de la estrategia de beneficios de la empresa.

Las plantillas multigeneracionales actuales tienen necesidades variadas y complejas, y los empleadores han puesto gran parte de la responsabilidad de su gestión en los propios trabajadores. Sin embargo, los empleados no pueden encargarse de todo. Necesitan ayuda, y sin ella lo más probable es que los costes de atención médica se disparen, se reduzcan los niveles de productividad y rendimiento y los empleados no sientan ningún tipo de lealtad por una empresa que no les cuida.

El bienestar comienza en cada individuo y, cuando éste se siente bien lo extrapola y extiende a través de la cultura organizacional, la familia y la comunidad en general. Para las empresas, este bienestar es la base para conseguir que los empleados estén más comprometidos y sean más productivos. Todo esto contribuye a alcanzar mejores resultados comerciales y un mayor grado de satisfacción laboral y profesional para los empleados.

Las empresas que apuestan por la promoción de la salud logran equipos de trabajo mucho más comprometidos que aquellas que no lo hacen. Además, reportan mayores ingresos por empleado, reducen los costes de atención médica, minimizan el absentismo y el nivel de estrés de sus trabajadores.

Cómo influye el ambiente laboral con la promoción de la salud

Cada vez son más las empresas que implementan estrategias de promoción de la salud y el bienestar en la cultura de empresa. No es de extrañar pues, gracias a ellas se consigue:

  • Horarios más flexibles, teletrabajo y mayor posibilidad de incrementar los periodos de vacaciones y descanso.
  • Establecer políticas y programas que minimizan el absentismo laboral y la rápida reincorporación al trabajo tras una baja por incapacidad temporal.
  • Mejorar el entorno para fomentar la actividad física.
  • Integrar estrategias e iniciativas de seguridad y bienestar en el lugar de trabajo.

Si bien los empleadores hablan de promover la participación de los gerentes en el apoyo a las iniciativas de bienestar en el lugar de trabajo, medir esa participación todavía es baja en la lista de prioridades.

Los directivos de las empresas piden a sus gerentes que se impliquen en la promoción de la salud en el trabajo. Sin embargo, medir esta participación aún no es algo prioritario y, por ello, no siempre existe un compromiso de implicación de las altas esferas organizacionales.

Engagement

Al igual que los planes de incorporación de seguros y atención médica, los empleadores reconocen la necesidad de establecer una estrategia de promoción de salud centrada en el individuo, incluyendo sus deseos, necesidades y experiencias.

En aquellos casos en los que la estrategia de promoción de la salud no se centra en los individuos, la tasa de participación entre empleados y empleadores disminuye considerablemente, independientemente del tamaño de la empresa.

Ni que decir tiene que toda organización con una buena promoción de la salud consigue altos porcentajes de engagement de los empleados.

Consideraciones para contar con un buen de promoción de la salud

Además de la oferta en seguros de salud y atención médica inmediata en los centros de trabajo, toda empresa puede tomar una serie de medidas que potencien el engagement y rendimiento de los empleados. Estas son las más destacadas:

  • Establecer representantes o comités de salud que promuevan un ambiente laboral saludable.
  • Sacar partido de las personas más influyentes de la plantilla. Los responsables deben aprovechar los testimonios y mensajes virales de estos influencers para comunicarse con el resto de la plantilla a través de las redes sociales de la empresa.
  • Incorporar la promoción de la salud y el bienestar a cada puesto de trabajo que debe ser cubierto en la organización.
  • Procurar que los programas de beneficios de la empresa sean inclusivos y diversos. Complacer a toda la plantilla no es tarea sencilla. Sin embargo, ofrecer un plan con gran variedad de posibilidades facilitará la tarea.

Una vez comprobados los beneficios que aporta la promoción de la salud en el rendimiento y engagement de los empleados, es muy recomendable que todas las empresas apuesten por ellos. En caso de no hacerlo todavía, ahora mismo es un buen momento para idearlos y ponerlos en marcha lo antes posible.