Desempleo entre mujeres jóvenes en la UE

Hay brechas de género en las tasas de empleo juvenil en Europa, especialmente significativas para las tasas de jóvenes ninis entre los 25 y 29 años. Parece que las mujeres jóvenes en casi todos los países europeos son más vulnerables a la pérdida de puestos de trabajo y tienden a enfrentarse a peores condiciones laborales que los hombres. Las mujeres jóvenes tienen más probabilidades de tener trabajos a tiempo parcial o temporales y de ganar salarios más bajos que los hombres jóvenes. Aunque casi no se observan brechas entre las personas de 15 a 24 años, crecen drásticamente entre los ninis de veintitantos años. (Desempleo de las mujeres jóvenes en la UE).

Por qué ocurre la precariedad de empleo entre mujeres jóvenes

El análisis muestra que las brechas de género en el mercado laboral están disminuyendo en los últimos años, aunque siguen siendo altas en el grupo de edad de 25 a 29 años. Las mujeres jóvenes son más propensas que los hombres a ser ninis inactivas y, cuando están empleadas, a tener trabajos temporales o a tiempo parcial mal pagados, incluso cuando tienen un alto nivel educativo.

Esto podría deberse a sus mayores responsabilidades de cuidado que los hombres jóvenes, la segregación de género en los patrones de educación y formación que conduce a desajustes de habilidades, difícil acceso a los canales de información y mecanismos de búsqueda de empleo y discriminación en el mercado laboral.

Las diferentes condiciones a las que se enfrentan los hombres y mujeres jóvenes también pueden implicar que existen diferencias de género en los efectos de las políticas de empleo, educación y conciliación de la vida personal y laboral que deben abordarse para diseñar medidas políticas eficaces.

Qué se puede hacer para mejorar las brechas de género

Además de los profundos cambios sociales y culturales necesarios para superar los prejuicios y estereotipos inconscientes que mantienen a las mujeres en una posición de desventaja, existen algunas medidas y cambios de política que pueden ayudar a las mujeres jóvenes, especialmente en el papel de madres, a equilibrar su trabajo y su vida privada:

  • Subsidio por el cuidado de niños con relación a los ingresos percibidos.
  • Favorecer que los padres jóvenes dejen su trabajo por algunos períodos.
  • Provisión de instalaciones para el cuidado de niños.
  • Apoyo a licencias flexibles y medidas laborales flexibles.
  • Auditorías familiares y acciones de sensibilización en las empresas y organizaciones.

Es fundamental seguir reduciendo los desincentivos fiscales para que los socios con menores ingresos (principalmente mujeres) ingresen al mercado laboral y promover políticas que apoyen el equilibrio entre el trabajo y la vida.

En particular, mejoras en la provisión del cuidado infantil público (número, servicios de alta calidad y asequibles), para ofrecer una alternativa real al cuidado parental, así como mejoras en el acceso al trabajo flexible.

Esta combinación de políticas podría ser muy importante para reducir las brechas de género entre los jóvenes y mejorar las condiciones del mercado laboral para las mujeres jóvenes. Las políticas que apoyan el acceso de las mujeres a la educación y la formación o que favorecen la empleabilidad y la reinserción en el mercado laboral son especialmente importantes para lograr la plena participación de las mujeres jóvenes en el mercado laboral.